Thinspiration

THINSPIRATION

Quiero estar delgadita,
sonreír al espejo
y ver en su reflejo
la risa más bonita.

No quiero ser la vaca
grotesca, la glotona,
mas la esbelta amazona
que cabalga en su jaca.

Que me envidie un enjambre
de cuarentonas gordas,
y que responda al hambre
con mis orejas sordas.

Será mi sacrificio
para sentirme sexy;
si te irrita mi oficio,
¡vete y pégale al vicio
del perrito y la pepsi!

La comida, macabras
vísceras, me da asco,
¡y ya tan sólo masco
las palabras!

Jesús María Bustelo Acevedo

Cómo atreverse a dar el salto y gestionar los miedos que te bloquean o cómo no dar salto alguno sin tener miedo y sin bloquearte (libro 1, capítulo primero, sección I, versículos 1-20), o simplemente un poema improvisado y sin título que pretende hacer una pequeña crítica sin acritud a todos esos coaches que están obsesionados con que nos movamos hacia adelante, como si delante hubiera algo que no estuviera plenamente aquí

CÓMO ATREVERSE A DAR EL SALTO Y GESTIONAR LOS MIEDOS QUE TE BLOQUEAN O CÓMO NO DAR SALTO ALGUNO SIN TENER MIEDO Y SIN BLOQUEARTE (LIBRO 1, CAPÍTULO PRIMERO, SECCIÓN I, VERSÍCULOS 1-20), O SIMPLEMENTE UN POEMA IMPROVISADO Y SIN TÍTULO QUE PRETENDE HACER UNA PEQUEÑA CRÍTICA SIN ACRITUD A TODOS ESOS COACHES QUE ESTÁN OBSESIONADOS CON QUE NOS MOVAMOS HACIA ADELANTE, COMO SI DELANTE HUBIERA ALGO QUE NO ESTUVIERA PLENAMENTE AQUÍ

¿Qué hago?, ¿doy el salto,
o paro y hago un alto?
La coach me dice: ¡dale!,
y yo respondo: ¡vale!,
pero, meditabundo
allá en lo más profundo,
después la rectifico
cuando me petrifico
en el perenne error...
¿La zona de confort?
¡Pues bien me echara un cable
si fuera confortable!...
Lo cierto es que esta duda
también la tuvo Buda...
A ver si me ilumino
si con la duda atino
lo mismo que el Sidharta,
que tanto coaching harta...
¡Tal vez lo cambie un día
por la Psicología!

Jesús María Bustelo Acevedo

El Portal 1.000

EL PORTAL 1.000

El Portal 1.000 hoy se apertura,
y es el más sabio y el más hondo,
el que te abraza, el que te cura...
¡y llamo 1.000 en plan cachondo!

Ya hubo un Portal para la plebe
que nos iluminó también,
y no fue el 9-9-9...
fue, simplemente... ¡el de Belén!

El de Belén de Palestina,
que cosas dicen que te llevan
a confundir, ¡vaya pamplina!,
con el Belén... ¡Belén Esteban!

Pero, en resumen, el gran lema
que nos comparte el Portal 1.000,
es que te abras al poema
que te libera del sistema
como a la Primavera abril.

Jesús María Bustelo Acevedo

Vivir en Magufolandia

VIVIR EN MAGUFOLANDIA

Vivir en Magufolandia
me produce desparpajo,
pues permite que el badajo
alcance al vuelo del grajo
dando sombra a toda Islandia.

Y al soldado del sistema
que me dice: ¡be... be... be...!
yo le endiño mi abecé
disfrazado de poema.

¡Cosas de la ociosidad
que los milagros produce
y al borrego que se cruce
lo parte por la mitad!

Y una vez partida en dos
esa cabeza tan lerda,
se va a la mierda la mierda
cuando se le dice adiós.

Que a Dios pongo por testigo
que jamás hallé magufo
con tanto serrín y tufo
como el cerebro que digo.

Y esto son tan sólo chistes
que el capricho versifica
y al mundano mortifica...
¡mas hay cosas que son tristes!

Porque a esos soldados viles
perdono afrentas y cuentos,
mas no que maten a miles
de pobres sin alimentos
probando medicamentos
en crímenes mercantiles.

Jesús María Bustelo Acevedo

De las Hartas de Cristo a las Cartas de Cristo

LAS CARTAS DE CRISTO

Emburkado el corazón
por las doctrinas sombrías
iban las fieles y pías
a hacer su delegación.

Impuesta la penitencia
de la tenebrosa misa,
les dolía hasta la risa
a todas en su demencia.

Y nos las mueven de allí
ni las pancartas ni el ocio,
ni el negarlas ni el negocio,
ni el freno ni el frenesí...

Siempre bajo la vigilia
del párroco reprimido,
con Roma comprometido
al despreciar la familia...

¡Hasta el hartazgo, que hartas
de lo basto y de lo visto
se halla un basto mundo en Cristo
reconocido en sus Cartas!

Jesús María Bustelo Acevedo

San Pablo y Sus Iglesias

EL DIABLO DE PABLO Y LA NECIA DE SU IGLESIA

Eres un viejo, Pablo,
un viejo para el niño
que vive en el cariño
y ajeno a ese diablo
que apunta a lo Mouriño.

Ni aquí ni en Polinesia
la boca que desprecia
alberga su alma pura
y ajena a la locura
de tu vetusta iglesia.

Jesús María Bustelo Acevedo